Los Gobiernos Progresistas Latinoamericanos
Algunos críticos insisten en que la mayoría de los gobiernos “progresistas” latinoamericanos administran una fase posneoliberal, pero no poscapitalista, del desarrollo de sus sociedades, economías y Estados. No son revolucionarios, ya que el capitalismo sigue siendo el horizonte de su gestión política. Esa observación es descriptivamente correcta pero calla las razones de esa característica.
Con sus respectivos matices, esos gobiernos fueron electos a consecuencia del daño y el rechazo sociales que las políticas neoliberales acumularon en el pasado período. Son, pues, el resultado del voto antineoliberal –pero no necesariamente anticapitalista– de millones de ciudadanos. Voto captado, a su vez, por unas izquierdas que ofrecieron programas electorales de baja intensidad, que prometían subsanar los efectos más perversos del neoliberalismo, pero que no hablaban de reemplazar al capitalismo.